Alberto Gimeno • 17 de julio de 2018
Cómo evitar los problemas para conciliar el sueño en niños

- La hora de dormir debe ser un proceso que comience antes del hecho propio de meterse en la cama. Es necesario un período previo de tranquilidad en el que el niño pueda tranquilizarse, generando un estado de reposo muy beneficioso para que el niño duerma.
- Las rutinas son importantes para la salud del niño, por supuesto también a la hora de irse a la cama. Fijar una hora concreta y avisar un rato antes, unos diez minutos, del momento elegido, ayuda a que el cuerpo se prepare para el momento de irse a dormir.
- Evitar estimulantes durante el día también ayuda, pero es especialmente recomendable antes de la hora de dormir. La cafeína es uno de los elementos excitantes a evitar antes de que el niño se acueste.
- Es necesario que la habitación invite al descanso. Separar dormitorio y zona de juegos ayuda a que el niño perciba su propia habitación como un lugar de descanso, en lugar de asociar actividades y juego con el espacio en el que debe dormir y descansar.
- La cama también debe ser vista como un lugar exclusivo para el descanso, evita que realice actividades como jugar, comer, ver la televisión, etc., en ella, de otro modo asociará la cama a múltiples actividades, en lugar de verla como un sitio en el que descansar.
- Al igual que los adultos, una cena copiosa suele ser sinónimo de un descanso deficiente. Limita las comidas de tu hijo antes de acostar y evita las cenas excesivas.
- Elementos que acompañan al sueño como por ejemplo el pijama o un peluche, son buenos para que el descanso resulte agradable. Deja que tu hijo elija este tipo de elemento para que se sienta cómodo en todo momento. Tampoco conviene, por otra parte, llenar la cama de elementos externos.
- La música antes de dormir puede ayudar a tranquilizarle. Elige temas tranquilos, que puedan sumirle en un estado de relajación apropiado para irse a la cama.
Estos son algunos consejos para evitar los problemas para conciliar el sueño en niños. Ponlos en práctica y consigue que tus hijos disfruten de un sueño reparador.
